Panorama (incompleto) de los estudios literarios hispanoasiáticos.

Pensemos en un filólogo, y más concretamente en uno especializado en literatura o cultura. Y más concretamente todavía, dentro de esa especialidad, ¿qué es?, ¿de española o de Latinoamericana? La dicotomía clásica que también se refleja en las ofertas de trabajo lleva un tiempo cuestionándose y deconstruyéndose gracias a varios movimientos. Los estudios africanistas o los comparatistas, como los ibéricos y los hispanoasiáticos, son algunos de ellos.

No arruguen las narices, los estudios hispanoasiáticos existen. Hoy abrimos una línea no muy explorada hasta el momento en este blog, que podría ser de introducciones generales a temas innovadores en las letras hispánicas a modo de estado de la cuestión. Ojalá los socios de BETA se animen y contribuyan a ampliarla con nuevas entradas que nos presenten otros vericuetos hispanistas.

El estado de la cuestión.

Decía que los estudios hispanoasiáticos existen. Aquí voy a centrarme en el ámbito exclusivamente literario, pero por supuesto, como imaginarán, las relaciones se estudian desde los puntos de vista de la historia, la economía y la sociología entre otros. Si se fijan en las secciones de LASA, la famosa Latin American Studies Association, una de ellas es Asia y las Américas, coordinada por Adrian H. Hearn (University of Sydney) y Kathleen López (Rutgers University). Y es que dentro de los estudios hispanoasiáticos la relación sur-sur entre Asia y las Américas es uno de los temas más explorados. Fue objeto de una sección también del último congreso de hispanistas alemanes en Munich, y de otra en ACLA (American Comparative Literature Association) en Utretch 2017 [Me informan, una vez publicado el post, de que en diciembre de 2017 también tendrá lugar otro congreso sobre las relaciones América – Asia: “Miradas al Oriente desde Cuba, América Latina y El Caribe” en la Universidad de la Habana. Aquí pueden consultar el programa].

Los libros que se consideran fundacionales en el campo son la mayoría (no se lo van a creer) estadounidenses. Uno de los primeros en tender puentes en estas relaciones sur-sur con cierta consciencia de estar abriendo un campo nuevo y amplio fue Ignacio López Calvo con su obra de 2009, Imaging the Chinese in Cuban Literature and Culture (2009). La cuestión comenzaba, como imaginarán, con la representación de Asia (y en concreto de lo chino) en la literatura caribeña. En la misma línea de representación, con aportaciones muy interesantes, se sitúan la obra de Araceli Tinajero, Orientalismo en el Modernismo Hispanoamericano (2003) y Oriente al Surde Axel Gasquet (2007).

Siguiendo esta veta se han realizado más recientemente otras conexiones sur-sur, exploradas por ejemplo en la reciente obra editada por Suzanne Klengel y Alejandra Ortiz Walker, Sur/South: Poetics and Politics of Thinking Latin America-India (2016). España no queda totalmente fuera de juego gracias a la obra de Joan Torres-Pou Asia en la España del siglo XIX: literatos, viajeros, intelectuales y diplomáticos ante Oriente (2013) que entra más en disquisiciones de corte cultural e incluso introduce a los “sin voz”, con dos capítulos sobre escritores filipinos en España. Pero quizás el signo definitivo de la entidad del campo fuera la publicación del número monográfico de la revista Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies centrado en Asia en el mundo hispánico (Asia in the Hispanic World: The Other Orientalism, 2014). Este conjunto de publicaciones junto a un considerable volumen de artículos y el trabajo de varios grupos de investigación surgidos en la última década han empezado a configurar un campo que se abre espacio en un mundo académico que tradicionalmente ha dividido los estudios hispánicos en peninsulares y latinoamericanos.

El contenido.

La pregunta ahora sería: ¿qué más estudian los trabajos hispanoasiáticos para constituirse como campo? Hasta ahora, los estudios literarios se han articulado principalmente en torno a siete ejes (según mis propias observaciones, admito la responsabilidad de los errores y las correcciones que se quieran hacer), aunque no con la misma intensidad:

Literatura en español de temática asiática o representación de lo asiático en lengua española.

A esta vertiente pertenecen los libros indicados arriba. La mayoría parte de Said para acabar deconstruyéndolo y matizando el orientalismo en América Latina como un fenómeno de cercanía y fascina

sonríe China Alberti-León

ción con Asia y recordando a poetas como José Juan Tablada que exploraron Oriente, y en los que por lo tanto no se puede identificar orientalismo con exotismo y desconocimiento. Merece la pena destacar también la tesis de Siwen Ning en la Universitat Autònoma de Barcelona (2014) titulada De la China legendaria al declive del celeste imperio: La representación de China y su imagen literaria en la España del siglo XIXque se aparta del ámbito latinoamericano donde se enmarcan la mayoría de los trabajos, y los materiales trabajados y puestos online por el grupo de investigación ALTER en su proyecto Archivo China-España 1900-1950 , donde se encuentran testimonios de las relaciones diplomáticas, artísticas y lúdicas entre ambos países.

Literatura asiática en lenguas asiáticas de temática hispánica o representación de lo hispano en lenguas asiáticas.

Merecería la pena consultar a los hispanistas asiáticos sobre el estudio de esta cuestión desde sus centros. Desde mi humilde perspectiva del otro lado de los charcos, Florentino Rodao es uno de los pocos estudiosos que yo conozca que se ha acercado a este tema en español al tratar sobre la representación del franquismo en Japón en su libro Franco y el imperio japonés, aunque no lo haga desde una perspectiva literaria. Gladys Nieto realizó una pequeña revisión de la imagen de España en los medios asiáticos en un anuario Asia-Pacífico de 2006. Por su parte, algunos estudiosos filipinos como Damiana L. Eugenio estudiaron en los 60 (y hablo del más reciente, que si no, nos tendríamos que remontar a Pardo de Tavera o a Epifanio de los Santos) la temática española y novohispana de géneros en tagalo y otras lenguas autóctonas del archipiélago en los awits y los corridos o korido. Estas composiciones populares filipinas pertenecen a géneros cercanos al romance que versan sobre temas como los siete infantes de Lara, Bernardo del Carpio o Almanzor. Entre estos temas, Isaac Donoso, siendo de Alcoy, ha estudiado el tema de la caída de Valencia en textos árabes y en el romancero filipino.

Textos asiáticos en lenguas asiáticas escritos por españoles.

Dentro de este campo predomina sobre todo el estudio de obras de temática religiosa escritos por misioneros que aprendieron las lenguas autóctonas para evangelizar. [Jorge Mojarro me pide que haga notar llegados a este punto, que de hecho muchas gramáticas de lenguas asiáticas fueron escritas por religiosos españoles y portugueses, y que Iberoamericana Vervuert ha lanzado una colección de lingüística misionera que las está reeditando. En el ámbito de los estudios literarios, las obras de lingüística misionera son, de hecho, un punto de partida hacia la creación en lenguas asiáticas de misioneros hispanohablantes.]

Traducciones y recepción de textos asiáticos al español y viceversa.

La traducción de textos asiáticos al español ha tenido indudable éxito sobre todo desde principios del siglo XX, en que la fascinación por Oriente contribuía a su éxito comercial. Propongo un ejemplo que riza el rizo: Manuel Bernabé, escritor español hasta 1898, americano de 1902 a 1945 y filipino de 1898 a 1902, y luego desde 1945 hasta su muerte en 1960, tradujo el Ruibayyat de la versión en inglés, posiblemente de Fitzgerald. Cabe preguntarse en este caso: ¿hablamos de traducción al español de una lengua asiática? Sí, pero mediada y realizada por un actor asiático. El fenómeno lo estudia Isaac Donoso en un artículo. Y lo menciona Axel Gasquet en El llamado de Oriente: Historia cultural del orientalismo argentino (1900-1950).

Aunque la vertiente de traducciones y recepción de textos españoles en lenguas asiáticas no es tan conocida en Europa (desconozco la situación en Estados Unidos, pero animo al diálogo si algún lector la conoce), sí que hay algunos estudiosos asiáticos que han redactado sus tesis por aquí sobre este tema. Por ejemplo, Urara Nagafuchi Hirai presentó en 2014 una tesis en la Universidad de Granada sobre la recepción de Lorca en la literatura japonesa, y Yehua Chen trabaja en la Universidad de Köln en un proyecto sobre literatura latinoamericana en China. Por otro lado, el trabajo de Shyama Prasad Ganguli sobre la recepción del Quijote en India, y su traducción y adaptación, es de sobra conocido entre los cervantistas. En el ámbito teatral, Sir Anril Pineda Tiatco, en su libro Entablado (2015), dedica una sección a tratar la recepción de la representación de diversas obras españolas en Filipinas como, por ejemplo, Luces de Bohemia.

Escrituras apócrifas y traducciones apócrifas de textos supuestamente asiáticos al español.

El boom del orientalismo a principios del siglo XX trajo como consecuencia el éxito comercial de cualquier cosa que sonara a asiático y exótico. Por esta razón, la picaresca literaria de la época en ocasiones tomó seudónimos lo suficientemente exóticos y se lanzó a inventarse poemas que sonaran a máxima oriental. Algunos investigadores han estudiado el caso en Chile del falso Karez-I-Roshan, pero no es ni mucho menos un caso aislado: ya desde el Quijote aparece este tipo de impostura. La fascinación por Asia ha llevado a este tipo de imitaciones y juegos metaliterarios.

Influencias estilísticas en ambos sentidos: de Asia en las escrituras hispánicas y de lo hispánico en literaturas asiáticas.

Aquí enmarcaríamos, por ejemplo -y hablando siempre desde el lado hispanohablante del asunto-, el estudio de los haikus en lengua española de José Juan Tablada y de Borges, el de las casidas y gacelas de El diván del Tamarit, de Lorca… ¿y quizás la famosa polémica levantada por Huidobro del plagio de Tagore por parte de Neruda? Si me quisiera poner pesada con lo filipino y seguir rizando el rizo, incluiría algo sobre los estudios que José Rizal hizo de la literatura China durante una de sus estancias en Hong Kong y la mención que de ellos hace Fernando Canon en su libro-poema A la laguna de Bay, pero no les voy a hacer esto por partida doble y mejor dejo mi turra filipina para el siguiente punto.

Literatura asiática en lengua española.

En esta categoría encontramos principalmente dos tipos de corpus: en primer lugar, el producido por comunidades de ascendencia asiática en América Latina y en España. Ignacio López Calvo publicó en 2013, por poner un ejemplo, Dragons in the Land of Condorsobre la influencia del trasfondo chino en la literatura de varios autores sino-peruanos, y en 2014 The Affinity of the Eye: Writing Nikkei in Perú. En segundo lugar, encontramos la que en mi opinión debería ocupar el centro de los estudios hispanoasiánticos -pero claro, yo no soy objetiva-: la literatura filipina en español (¡Oh, sorpresa!). Desde el Parnaso filipino de Rodríguez Varela (1813) hasta La vida secreta de Daniel Espeña de Antonio Abad (1960), o los poemas de Federico Espino Licsi y de Nilda Guerrero en los años 80, e incluso desde entonces con un goteo mínimo pero constante de obras tanto poéticas, como teatrales, como narrativas (en 2015 Guillermo Gómez Rivera publicó la novela Quis Ut Deus), la literatura filipina en español representa la intersección geográfica y cultural del mundo hispanohablante y Asia. Tras cierto vacío en su estudio a lo largo del siglo XX, empezó a renacer el interés hacia 2010 con una serie de estudios publicados en diferentes revistas por investigadores españoles y norteamericanos principalmente, la edición de los Clásicos hispanofilipinos por parte del Instituto Cervantes de Manila, el nacimiento de la revista Perro Berde y una exposición realizada en la Biblioteca Nacional de España llamada Entre España y Filipinas: José Rizal, escritor.

(Bonus track) Relaciones epistolares, archivísticas, de críticos, entre todas estas áreas geoculturales

Casi terminaba y se me ocurrió añadir esta categoría que se centraría en lo que ocurre fuera del texto: las críticas en periódicos y revistas en español (¿y catalán? ¿y euskera?…) sobre obras asiáticas y en revistas asiáticas sobre obras hispanas; las relaciones epistolares entre autores de ambos polos, las embajadas culturales y las crónicas sobre las mismas son difícilmente clasificables en alguna de las anteriores categorías.

diego filipinas

Por ir acabando…

A pesar de lo limitado del estado de la cuestión y la taxonomía que propongo, y sabiendo que dejo fuera muchas obras, casos y autores importantes, me parece que en estas rápidas pinceladas podrán adivinar un campo basado en gran parte en el comparatismo y que solo teniendo en cuenta lo literario engloba obras de carácter muy diferente. Y sin embargo, en este mundo global en que vivimos, el mundo de las World Literatures, queda, bajo mi punto de vista, dar un paso más y trabajar codo con codo con aquellos que estudian literatura lusófona en Asia y asiática en Brasil y Portugal. Me da la sensación de que, aplicando la metodología de los Iberian Studies a los territorios asiáticos se podrían encontrar interesantes conexiones y procesos paralelos. Al fin y al cabo, después de San Francisco Javier, fue un portugués, Magallanes, el primero en introducir la ¿hispanidad? en Oriente.

¿Alguien tiene algo que discutir o añadir? ¡Por favor, hágalo! Comente la entrada o póngase en contacto conmigo.

Rocío Ortuño Casanova

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s